Sinopsis
Es un programa de opinión que mostrará, mediante una equilibrada combinación de los formatos periodístico y documental, las acciones emprendidas por Piedad Córdoba en busca de soluciones a las problemáticas que ocupan su interés, teniendo como premisa que el protagonista será el conflicto y no la figura de la senadora. El programa registrará sus encuentros con figuras de la vida política, social y cultural de Latinoamérica y el resto del mundo, y cautivará a la audiencia para que denuncie y postule temas que podrán ser incluidos en la serie.
Una cámara documental mostrará a Piedad Córdoba en el escenario que se encuentre, mientras relata en dónde está, qué tema va a tratar y por qué motivos captó su interés.
Se desplegará un material de periodismo investigativo que ampliará la información sobre el tema y lo pondrá en contexto, a través de recursos gráficos y narrativos que consigan generar (a) tensión en el espectador.
El encuentro de Piedad Córdoba con los personajes y situaciones relacionados con el tema a tratar y desnudar, se realizará en formato documental y será sustentado, no sólo mediante el desarrollo de las conversaciones y la constatación de los hechos en su propio escenario, sino que se reforzará con materiales periodísticos que apuntalen la tesis, insertados durante el desarrollo del capítulo, al final de una secuencia argumental.
Se buscará siempre la matriz de opinión predominante, así como testimonios que refuten o nieguen los hechos.
Se debe llegar al final del programa con una conclusión contundente y clara, que demuestre la veracidad de la problemática y su inexistencia o distorsión a través de los grandes consorcios mediáticos.
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¿Cómo surgió Causa Justa?
Primero fue una lluvia de ideas convocada por la Presidencia de teleSUR. Entre cafés, refrescos y golosinas, trabajadores de los más disímiles oficios nos sentamos a una mesa de la cafetería del sótano del canal y efectivamente comenzaron a llover las propuestas. Había allí ingenieros, programadores, productores, personal de administración, graficadores...finalmente llegamos a tres acuerdos fundamentales: el programa se llamaría Causa Justa, su conductora ideal sería Piedad Córdoba y tendría como finalidad hacer visible, al menos, una parte del catálogo de infamias que se comenten a diario en nuestro continente contra las comunidades urbanas y rurales. Conseguir la complicidad de Piedad Córdoba para este proyecto fue el segundo paso. Salvo las naturales prevenciones por su falta de familiaridad con el lenguaje audiovisual, no fueron necesarios mayores esfuerzos para contar de inmediato con el entusiasmo de Piedad: "Ustedes me dicen qué debo hacer y yo los sigo", aseguró decidida.
En una tarde de sábado de febrero de 2011, se dio inicio al debate para escoger la que sería nuestra primera Causa Justa en medio de tantas y tantas que urge denunciar: los valerosos y golpeados mapuche de Chile, los campesinos despojados de sus tierras en Colombia, los migrantes centroamericanos cuyos sueños se asfixian en los vagones de los trenes que prometen conducirlos al norte, las condiciones de neo esclavitud padecidas por cientos de indígenas en la medialuna boliviana, el pulmón del mundo amenazado de muerte por la tala indiscriminada de la selva amazónica, la milenaria cultura del maíz a punto de ya no ser más a manos de la semilla transgénica de Monsanto. Puerto Rico, Estado libre asociado.Sin embargo, la Causa de los haitianos terminó por prevalecer. El canal había estado inmerso en un arduo trabajo en torno al Bicentenario de la Independencia que contribuyó a forjar en muchos de nosotros una dimensión más clara y profunda sobre la deuda histórica que las naciones suramericanas contrajeron con Haití desde el siglo XIX. Se trata de una deuda hasta cierto punto culposa que se asienta en la injustificable magnitud de nuestro olvido. Y luego, ¡ese terremoto de 2010!
Un pequeño equipo de TeleSUR dirigido por el realizador colombiano Juan Pablo Méndez emprendió, junto a Piedad Córdoba, la empresa de producir esta serie; tarea que para todos nosotros suponía una fuerte dosis de aventura y expectativa. ¿Cómo sería trabajar con Piedad? ¿Y si no resulta? ¿Y si obligaciones más urgentes la conminan a abandonar el proyecto?
En honor a la verdad, durante el rodaje de esta serie, todos hemos perdido el control por momentos. Todos. Menos Piedad. Ha resultado muy fácil y grato hacer equipo con ella, amén de la perplejidad que produce conocer a un ser humano tan generoso y absolutamente convencido de que vale la pena dedicar a las Causas Justas, todas y cada una de las horas de sus días.
Ahora bien, siempre y cuando se prevea el debido paréntesis para almorzar, Piedad Córdoba es la más disciplinada de los miembros de este equipo conformado por tres salseros y un rockero empedernido. Piedad, por supuesto, milita en el bando de los salseros. Rockero o salseros, ninguno de nosotros podrá ya ser el mismo luego de producir Causa Justa.
Ver de cerca la cara de la miseria, escuchar las historias del despojo y constatar la entrega de la rica biodiversidad que ostentamos al empuje destructor del capital minero transnacional, es descubrir que tras los grandes titulares de los diarios y noticieros televisivos se ocultan las noticias que verdaderamente importan. Es decir, las noticias que tienen que ver con los intereses de la mayoría de la gente. La información de última hora no es el más reciente escándalo de corrupción política, ni lo que declaró en rueda de prensa el presidente francés.
La noticia en dramático desarrollo es que nuestro continente se encuentra en venta de bodega por liquidación y que la economía global decidió venirse con todas sus armas por lo último que nos queda. Lejos de ciudades y las cámaras de televisión, la lucha de las comunidades por su territorio es a muerte, pero ignoramos que de esa lucha depende nuestra suerte y la de futuras generaciones.
Piedad tiene razón cuando insiste en que no basta con realizar Causa Justa y visibilizar lo que otros medios ignoran premeditada y convenientemente. Si la información no transforma las conciencias primero, para luego movilizar a la acción concreta, pasa a ser un dato más que viene a engrosar lo que conocemos como cultura general.
Este blog quiere completar el abultado “Memorial de Agravios” que se acumula a diario contra nuestras naciones, con materiales que los tiempos televisivos impiden incluir en los capítulos de esta serie. La idea es compartir con ustedes aquello que por su valor documental, nos ha dolido tener que omitir del programa: entrevistas completas, rostros que de solo mirarlos cuentan la historia, cantos de resistencia, expresiones culturales que testimonian la vitalidad de los pueblos en medio de su asedio, situaciones vividas por el equipo y unas cuántas cosas más.
Queremos transmitirles la indignación, la impotencia, el asombro, la alegría y el llanto inevitable que acompañaron al pequeño equipo de Causa Justa, allí en donde se encontró con la gente en Haití, República Dominicana, Colombia, Venezuela, México y Cuba. Ojalá que esos rostros, esos testimonios, esos cantos y esas Causas, movilicen conciencias y se traduzcan en acción concreta.
Entonces habrá valido la pena esa lluvia de ideas convocada por la Presidencia de TeleSur para entre cafés, refrescos y golosinas, fraguar la realización de un programa de televisión concebido desde los intereses de la mayoría de la gente, que es en últimas, la mejor orilla que pueda elegir un ser humano para quedarse.
Adriana Orejuela Martínez
Productora General de Causa Justa
Bando salsero
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Rubén Villareal
Relatar en estas cortas líneas lo que ha significado Causa Justa para mi es muy difícil, es difícil resumir tanta experiencia personal y laboral al mismo tiempo.
Al sólo compartir con la excelentísima dama, activista de los derechos humanos y ex-senadora, Piedad Córdoba; con una musicóloga, escritora y extraordinaria productora Adriana Orejuela y con un director, realizador y documentalista Juan Pablo Méndez todos de nacionalidad Colombiana es un privilegio sin duda que ha sido indiscutiblemente un excelente ¡wao!... lo que he aprendido con cada uno de ellos es crecimiento laboral y personal.
Este programa me ha hecho crecer humanamente al escuchar tantos testimonios en cada grabación y en cada viaje, en cada país que visitamos, por eso considero que Causa Justa es: Compromiso, responsabilidad y pasión.
“Y no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos”: Galatians 6
Camarógrafo